Meditación para la higiene mental

Cómo utilizar la meditación para resolver las incongruencias y acercarnos paso a paso a la felicidad

meditacion diaria

“La perfección se consigue, no cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más por quitar.” –Antoine de Saint-Exupéry

A menudo llegamos al final del día sin energía, sin fuerzas, incluso con hastío o ganas de “mandarlo todo a la porra”. Si bien durante la jornada es normal cansarse físicamente, con el vaivén incesante de la vida moderna es muy probable que estemos llegando a la noche con asuntos sin resolver en la cabeza. Esta sencilla meditación puede ayudarte a poner en orden los pensamientos que arrastras durante la jornada, aportándote paz mental y perspectiva para afrontar nuevos retos. Si ordenas tu cuarto y limpias tu casa, ¿por qué no hacer lo mismo con tu mente?

La causa de la infelicidad

¿Qué es lo que nos hace felices? Podríamos teorizar, leer y escribir muchísimo sobre el tema, sin embargo esa pregunta nos coloca, sin saberlo, en la posición de salida de una extraña carrera: correr y correr en pos de una meta que ni siquiera está clara.

Y si nos preguntamos, mejor, ¿qué es lo que nos hace infelices? Desde mi experiencia práctica, la causa de la infelicidad son las incongruencias: incongruencias entre mente y realidad (“lo que quiero no se ajusta a lo que tengo”), o bien incongruencias entre diferentes partes de la propia mente (“quiero algo que entra en conflicto conmigo mismo”).

Entonces, ¿resolviendo las incongruencias podemos ser más felices? ¡Pues claro que sí! Practicar una sencilla meditación diaria nos permitirá asimilar completamente las experiencias de cada día, eliminando las fuentes de infelicidad de forma que no se acumulen, aportándonos claridad mental y perspectiva para afrontar los retos del día a día.

Ahora vamos a aprender cómo hacerlo.

Meditación diaria para cerrar el día

Esta meditación está basada en la meditación Vipassana, pero no es exactamente igual. La diferencia principal está en que, en la meditación Vipassana, se dejan ir los pensamientos en cuanto llegan. En esta meditación, vamos a ir procesando los pensamientos conforme nos vayan llegando, deshaciendo los “nudos” que tengamos en la cabeza y procesando las experiencias que no hayamos terminado de asimilar durante el día.

1.- Crear un ambiente propicio para meditar. Apagar la luz o dejar una luz tenue (en particular, a mí me gusta utilizar una vela). Si te gusta el incienso, enciende un poco.

2.- Colocar una alarma. (no hace falta que sea estridente) para que suene en 10 minutos. De esta forma, te comprometerás contigo mismo a estar 10 minutos meditando en la misma postura.

3.- Sentarse en una postura cómoda. Debe ser suficientemente cómoda como para poder mantenerla durante la duración de la sesión. La postura más común es la posición del loto, sin embargo si tienes alguna lesión u otra razón que te impida mantener esa postura, puedes utilizar otra que te sea más natural, o simplemente sentarte en una silla cómoda.

4.- Focalizar tu atención sobre la respiración. En la punta de la nariz. Siente como entra el aire por las fosas nasales. Siente la pausa. Siente cómo sále el aire. Y cómo vuelve a entrar. Respira 3 veces profundamente y mantén tu atención en la respiración.

5.- Aparición de pensamientos. Llegado a este punto, empezarán a venirte pensamientos a la cabeza. Si ha habido momentos del día que aún no hayas asimilado completamente, esas situaciones y emociones aparecerán nuevamente. Lo que vamos a hacer es, primero Identificar la Incongruencia y acto seguido Resolverla.

6.- Identificar la Incongruencia. A medida que meditas irán apareciendo algunos sentimientos negativos o sensaciones desagradables: esas son las señales de las incongruencias. Esa incongruencia, ¿de dónde surje? ¿Algo que te haya sentado mal durante el día? ¿Alguna cosa que no salió exactamente como esperabas? ¿Alguna sorpresa desagradable?

7.- Resolver la Incongruencia. ¿Sabes por qué te ha sentado mal? ¿Qué necesitarías para que esa situación no te hiciera sentir así? Si tuvieras eso que necesitarías, ¿podrías afrontar la situación exitosamente y sin emociones negativas? Si no lo tienes, ¿qué pasos podrías dar para conseguirlo? Veremos unos ejemplos en la próxima sección del artículo.

8.- Una vez que estemos satisfechos con el resultado, es decir, cuando la situación no nos produzca sentimientos negativos (o los produzca mucho menos intensos que antes), daremos gracias por la experiencia y la archivaremos mentalmente, para que pueda aparecer otra.

9.- Volver al punto 4, y continuar resolviendo incongruencias hasta el final de la sesión. Si en algún momento diverge mucho nuestra atención, la focalizaremos nuevamente en la respiración, respiraremos hondo 3 veces, y continuaremos.

Algunas incongruencias típicas.

“Algo que ha dicho/hecho X me ha sentado mal”: Recuerda que tú y sólo tú eres el responsable de cómo te afectan las cosas que te ocurren. Lo importante no es lo que te pasa, sino cómo reaccionas ante ello. Si algo que ha hecho otra persona te ha sentado mal, y le echas el 100% de la culpa, le estás otorgando el inmenso (e inmerecido!) poder de “jorobarte” la vida. Piensa también que hay más personas que tratan con X, y a ellos no les afecta tanto. ¿Qué podrías hacer tú para que te afectara menos? ¿Qué hacen ellos para que les afecte menos?

“La situación X no ha salido como yo quería”: Lo malo de tener expectativas, es que luego no se cumplen y viene la frustración. ¿Qué era exactamente lo que esperabas de la situación? ¿Era una expectativa realista? ¿O lo más probable es lo que ha terminado pasando? ¿Tan malo es lo que al final ha terminado ocurriendo? ¿En qué te afecta realmente?

“Quiero hacer X pero Y me lo impide”: ¿De verdad Y te lo impide? ¿Es Y completamente necesario, o sólo en parte? ¿De verdad quieres X, o realmente quieres algo que X implica? Lo que quieres de verdad, ¿puedes reconciliarlo con Y?

“Conseguí X pero me falta Y”: El éxito puede ser genial, importante e inspirador, pero entiende que no podrás disfrutarlo plenamente sin la capacidad de “pararte a oler las flores”. Da gracias por lo que has conseguido y entiende que muchas cosas llevan su tiempo. ¿De verdad “te falta” Y? ¿Es absolutamente necesario? Si has conseguido X, seguramente consigas Y, pero no tiene sentido posponer tu felicidad hasta que eso llegue. ¿Cómo puedes disfrutar con la X que ya tienes? Disfruta del mero hecho de estar en el camino hacia Y, sabiendo que si te dedicas a ello, llegará.

Lecciones aprendidas.

De cada incongruencia, hay una lección que se puede aprender. Una piedra que, una vez identificada, será muy difícil que vuelvas a tropezar en ella. Cuando medites, da gracias por cada lección aprendida y así tendrás, por cada problema resuelto, una razón para ser un poco más feliz.

Preguntas frecuentes.

He leído/hecho cosas de meditación antes, y esto no es exactamente lo mismo.
– En el paso 5 es donde esta meditación difiere un poco de las meditaciones tipo “poner la mente en blanco”. En otros tipos de meditación como Vipassana se dejan ir a los pensamientos, cuando la mente se centra en el pensamiento nuevo, la persona que medita vuelve a llevar la atención a la respiración, dejando volar todos los pensamientos sin implicarse. El enfoque propuesto aquí es más de analizar y resolver: ¿dónde está la incongruencia? ¿cómo la resuelvo?

¿Tengo que meditar durante horas?
– Con 10 minutos basta para dedicarte un poco de tiempo a tí y a tu mente. No obstante, puedes empezar poniendo la alarma a 5 minutos e ir subiendo poco a poco. Con 10 ó 15 minutos diarios obtendrás buenos resultados, sin el agobio de tener que reservar tiempo para una sesión más larga. No obstante, puedes subir el tiempo poco a poco hasta llegar a sesiones de 30 minutos o más. Llegado a ese punto seguramente te interese profundizar un poco más sobre el tema de la meditación.

¿No es muy poco tiempo 10 minutos?
– Si lo haces todos (o casi todos) los días, notarás mejoras. La otra opción es dejar que los pensamientos y emociones sin resolver se vayan acumulando.

¿Y si me siento incómodo en la postura, o siento picor?
– Suponiendo que estés bien sentado, es una forma que tiene tu mente de engañarte para que empieces a moverte y dejes de meditar. Deja que la sensación inunde tu cuerpo, incluso medita sobre lo que estás sintiendo si te apetece. Antes de lo que esperas terminará la sesión.

¿Y si un día no medito?
– No te flageles. No es necesario sentirse culpable por no haber meditado ese día. Seguro que has tenido una buena razón para no hacerlo ;)

¿Y si no me viene ningún pensamiento negativo?
– Puede ser que no tengas en tu pasado reciente ninguna experiencia negativa por asimilar: ¡enhorabuena!. Si quieres, medita sobre los pensamientos positivos o neutrales que te vengan a la cabeza, o simplemente déjalos ir y concéntrate en la respiración.

¿Y si no me viene ningún pensamiento?
– Precisamente eso es lo difícil. Si te ocurre, probablemente tengas ya la mente muy trabajada. Disfruta de la mente en blanco. Hay gente que tarda años en conseguir lo que tienes ahora.

¿Puedo poner música?
– Lo normal es que la música, por relajante que sea, te distraiga del foco de meditación, que es tu respiración. Tu atención debería ir con el ritmo de tu respiración y no con el de la música. No obstante, si encuentras que la música te ayuda, ¡adelante!

¿Esto es todo?
– El ejercicio propuesto aquí es un primer acercamiento al mundo de la meditación. Debido a que es práctico, sencillo de realizar, y lleva poco tiempo, es sencillo de incorporar a la vida diaria. A medida que te vayas acostumbrando, empezarás a ser consciente de tus propios procesos mentales, y llegará un momento en el que puedas identificar y resolver las incongruencias sobre la marcha, durante el día, conforme se vayan dando.

¿Me recomiendas algún libro de meditación?
– Si quieres profundizar en el tema, hay un buen libro, de descarga gratuita, llamado “Mindfulness in Plain English” (http://www.urbandharma.org/udharma4/mpe.html), que explica de manera sencilla y accionable los conceptos de la meditación Vipassana (en inglés).

Si quieres saber mas sobre meditacion:

- Como meditar

- Beneficios de la meditacion

Meditación Como ser constante

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Hipólito Guzmán es Doctor Ingeniero de Telecomunicación y Master Practitioner en PNL. Su filosofía de vida se basa en el desarrollo personal constante a través de la mejora y el equilibro de las distintas partes de la persona.

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