“Buscamos la felicidad en los bienes externos, en las riquezas; el consumismo es la forma actual del “summum bonum”. Pero el consumidor nunca está satisfecho, es insaciable y por tanto no feliz. La felicidad consiste en el desprendimiento”
-José Luís López Aranguren
Cualquier objeto que poseamos es una carga, pero si son objetos inútiles, entonces es una carga sin sentido, que como mínimo, nos supondrá una inversión en tiempo, espacio y posiblemente algún que otro pensamiento de preocupación por su estado (Si sigue funcionando, si esta arañado, si es viejo o nuevo, etc.).
Demasiadas Opciones no Siempre es Bueno.
¿Cuántas veces haz comenzado una tarea y debido a la abundancia de objetos que te rodean has acabado haciendo algo totalmente diferente?.
Falta de focalización y demasiadas opciones = Dispersión de la atención.
Y es que es cierto que carecer de opciones puede agobiarnos, pero tener demasiadas no es que sea una bendición, mas bien todo lo contrario.
Hablando en términos de energía mental y física, esta tiende a dispersarse a mas objetos poseemos. Tenemos tantas opciones que al final no nos concentramos plenamente en ninguna, picoteamos del ordenador, de la black berry, de la videoconsola, de la tv, de un libro, etc.
Llevados por las falsas ideas de que mas es mejor y la creencia de que después de “ese objeto” conseguiremos ser felices, hemos llenado nuestras vidas de mucha basura que no necesitamos y rara vez usamos. Pues bien ahora aprenderemos a quedarnos con lo esencial liberándonos de la carga.
¿Cómo Establecer lo Necesario? (Buscando los objetos inútiles)
1) Haz una lista con todo lo que posees, Bienvenido a la sorpresa, te sorprenderá la cantidad de cosas inútiles que tienes.
2) Establece cuales de los objetos que posees cumplen la misma función, como por ejemplo un ordenador de sobremesa y uno portátil. Cualquier objeto que tengas duplicado también cuentan.
3) Señala en cada objeto su frecuencia de uso, si lo utilizas a diario, almenos una vez al mes, almenos una vez al año o si ya no lo usas.
Manos a la obra…
Ahora se trata de catalogar los objetos dentro de una de estas tres categorías:
- Me lo quedo. (Aquellos objetos que usaremos)
- Me lo pienso.
- Me deshago de el. (Claramente objetos inutiles)
Nada mas echar un vistazo a la lista sabremos que algunos objetos van directamente a desaparecer de nuestras vidas, con otros entraremos en duda.
Para aquellos objetos cuya función este duplicada y que ya no utilices la decisión debería estar clara, ¡fuera!, lo mejor es que te deshagas de estos sin pensarlo, suponen una carga inútil.
Si alguno se resiste puedes elaborar una lista de ventajas e inconvenientes de poseer o no ese objeto.
Pero claro, siempre existen reticencias al abandonar nuestras cosas, para aquellos objetos que nos de miedo tirar podemos meterlos en una caja con fecha de caducidad de por ejemplo 6 meses como aconseja Miguel de Luis. Una vez pasada la fecha y si no hemos tenido necesidad de abrir la caja podemos estar seguros de que es algo que no necesitamos.
Deshazte del objeto pero quédate con su alma.Una idea muy buena que observe en un amigo es que cuando sintamos cariño por algo de lo que nos vamos a deshacer podemos hacerle una foto o escanearlo en el caso de un documento, para así tener acceso cuando queramos al recuerdo sin necesidad del objeto.
¿Qué hago con lo que me sobra?
Véndelo: Ya sea por Internet o en alguna tienda de segunda mano, puedes sacarte un dinerillo con toda tu nueva y flamante basura, muchas veces no valoramos esta opción por que pensamos que te van a dar poco dinero por un libro o un cd de música antiguo, la opción inteligente para las pequeñas cosas es venderlas por packs, Por una revista no te van a dar nada, pero por cincuenta de ellas puedes ganarte algunos euros, lo mismo sucede con cosas como libros, música, comics.
Y no se te olvide revisar antes el precio de lo que tienes, puedes que tengas cosas que a simple vista no valen nada pero que mucha gente pague dinero por ellas, como por ejemplo juegos de mesa antiguos descatalogados.
Regálalo: Aquellas cosas que estén bien cuidadas puedes utilizarlas como regalo para otras personas, además la gente que te conoce puede apreciar que regales tus cosas mas que regalos nuevos comprados.
Dónalo: ONGs, cruz roja, parroquias, las cosas que ya no te sirven pueden ser de gran ayuda para los demás.
Tíralo: Pero antes intenta reciclarlo, muchas de las cosas que poseemos podemos volver a usarlas como decoración por ejemplo.
Guárdalo: Si vas a tirarlo pero aun no o estas indeciso, guárdalo en una caja, utiliza cajas opacas donde escribas el contenido, es mejor guardar montones de cosas que no de uno en uno, para ahorrar espacio, tambien es necesario que las cajas esten fuera del alcance, la idea es que sirva como una especie de cuarentena, si pasado no nos acordamos ni de lo que contenían, podemos estar seguros de que son cosas que no necesitamos.
Opina en el foro sobre este artículo. Espero que después de llevar a cabo estos consejos ronden menos objetos inútiles por tu vida.
No related posts.


Yo lo de la decoración, no lo aconsejo, puede ser una excusa para engancharse todavía más a ese objeto. En cuanto a tirarlo debe ser el último remedio.
A las cajas es buena idea ponerle una fecha de caducidad. Una vez traspasada esa fecha adiós
Hola Miguel.
Lo de tirarlo claro que debe de ser el último remedio, si se le echa imaginación creo que apenas deberíamos de tirar nada. Lo de las fechas es una gran idea.